el blog para ticye…. si la constancia lo permite

comienzan las clases

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interesantísimo para leer, difundif, pensar, reflexionar y comentar (aunque lo último requiere una dosis de energía libidinal de la que no dispongo ahora)

http://m.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-256869-2014-10-05.html

un pequeño presente para Tamara y mis colegas de TICyE. El libro se puede descargar en forma gratuida desde http://www.lmi.ub.es/transmedia21/

espero que a alguien le interese. yo lo descargué pero no lo miré exhaustivamente, aunqeu por lo visto recorre los temas que hemos trabajado juntix.

hasta prontein!

La rúbrica para la evaluación resulta profunda y exhaustiva. Refleja adecuadamente los contenidos y los

corriendo con el portafolio….

enfoques del curso, pero desde mi punto de vista resulta algo abrumadora. Entiendo que funciona como un excelente organizador del aprendizaje y de los ítems sobre los que hay que rendir cuentas explícitamente.

Respecto a la escala utilizada, me resulta curioso que el grado “más bajo” sea el regular, sin que se incluya un grado de “desaprobado” y/o “rehacer” o un casillero para “no trabajó (o trabajó insuficientemente) esta categoría”.

Aunque los descriptores en la rúbrica son precisos y se ajustan adecuadamente a las consignas de las actividades y a las indicaciones de la tutora, creo que desde la perspectiva de estudiante que lleva trabajosamente el curso, cubrir los requisitos de aprobación de las distintas categorías puede resultar una tarea ardua, que requiere también un profundo cambio de actitud y forma de trabajo en la/el estudiante. Esta es una impresión personal, y como mínimo debiera cotejarla con la opinión de mis colegas de cursada. Aunque no estoy en condiciones de hacer tal cotejo -para el cual ya es demasiado tarde- esta cuestión pone en evidencia otro obstáculo que detecto tanto respecto a los procesos de aprendizaje como los de evaluación y autoelvaluación, relacionado a los tiempos y las “puntualidades” en el desarrollo de las tareas. Este asunto escapa a la discusión sobre la rúbrica, por lo que no profundizaré aquí sobre el mismo.

¿El grado “regular” es un grado de aprobación o de estímulo a rehacer y mejorar la tarea? Considero alentador que la rúbrica no incluya las casillas de “rehacer” o “desaprobado” que mencionaba más arriba, ya que estos suelen ser grados estigmatizantes. Las indicaciones sobre una tarea que no cumple los requisitos mínimos exigidos pueden hacerse en forma personalizada y más discreta que desde una grilla o un foro. Entiendo que en nuestro curso funcionó de esta manera, pero al menos en mi experiencia personal entiendo que no es una práctica corriente.

 

En cuanto al grado “excelente”, de acuerdo a los descriptores para las diferentes categorías, parece dar cuenta de competencias, conocimientos y habilidades que están por encima de las herramientas que ofrece el curso. Es decir: entiendo que una/un estudiante que desarrolle adecuadamente lo soliictado en el marco de las herramientas y materiales provistos por el curso alcanzaría el grado “muy bueno”, mientras que el “excelente” para quien, además de un buen desempeño, ya vino con “la mochila cargada” de saberes y habilidades y, además, supo exponer y hacer valer esas herramientas. Si mi intepretación es correcta, entonces estaríamos frente a que un requisito de excelencia es “traer algo extra de afuera y sacarlo a relucir”. Trayendo a mi amigo Bourdieu -aunque tal vez ya empieza a ser un poco antiguo- diría que hay aquí una suerte de marca de clase, de habitus o algo por el estilo. Para una política de universidad masiva, incluyente y que entiende la educación superior como un derecho y no como un privilegio, este pequeño matiz podría ser causante de evaluaciones sutilmente discriminatorias.

 

 

 

Al llegar a este punto pienso si no tendría que releer el texto de Perrenoud y repasar lo que dice sobre la excelencia… pero los plazos vencen y creo que el balance “costo/beneficio” no cierra. Al fin y al cabo es apremiante que publique un artículo en el blog, mas no es apremiante que el mismo no tenga contradicciones ni conceptos mal comprendidos.

 

imagen obtenida en http://eleconomista.com.mx/finanzas-personales/2012/07/31/como-construir-portafolio-sustentable

desconociendo la bibliografía (porque ya leí y no la repasé o porque no la leí todavía, o por hacerme la rebeldegüei). Desde ese desconocimiento, entiendo que tres, cinco o veinte grados pueden ser muchos pocos, suficientes, inadecuados, etc. por infinidad de razones válidas y también por infinidad de razones de dudosa o nula validez (sea lo que sea y legitime cualquier grado de validez)

Personalmente creo que toda escala tiene su  arte, que puede relacionarse con propósitos pragmáticos o de otra clase,
pero que escarbando a fondo seguramente podrían reconocerse los determinantes ideológicos que subyacen a la elección de  una escala particular. Pienso en lxs artistas plásticos que pueden usar un solo color, o solamente los primarios, o una paleta variada… ¿eso hace a su arte màs o menos agudo?

TAmbién señala dudas o ambigüedades al momento de juzgar “alta calidad” o “investigación profunda” en la 386.
Acuerdo en la indefiniciòn, pero considero que en la 416 “comentarios valiosos y originales” adolece de las mismas características.

Al evaluar con rúbrica o sin ella, siempre tenemos que tomar decisiones -que son muy serias porque influyen y afectan directamente en la vida de otras personas mientras que para nosotrxs puede ser una tarea rutinaria, o ser simplemente parte de nuestras responsabilidades y tareas- y es valioso tomar conciencia de que siempre subsiste un grado de arbitrariedad irresolubre ¡es parte de la vida misma! y considero valioso reconocerlo, aunque deje un tufillo de indefinición que no será del gusto de lxs fans de la objetividad. Un colega se refiere en algún lugar a la construcción de objetividad como acuerdo entre diferentes expertixs que cargan y admiten sus propias subjetividades (este enfoque epistemológico tiene nombre y apellido, pero ahora no lo recuerdo).

Llego aquí y me quedan muchos mails por releer, analizar y comentar… pero a todo hay que ponerle un límite.

En conclusión, el uso de las rúbricas puede ser muy útil para  hacer un proceso de evaluaciòn de la participación en los foros.

sobre rubi y rúbricas, el rubicon!

sobre rubi y rúbricas, el rubicon!

A mi modo de ver, la rúbrica sistematiza y obliga al registro de varias de las tareas mentales involucradas en el proceso de evaluación. Dicho bravuconamente, no creo que aporten “novedad” sino más bien sistematicidad y rastreabilidad y son una suerte de ayuda memoria. Creo que muchxs docentes a la hora de evaluar (sea lo que sea que estemos evaluando) hacemos mentalmente gradaciones del estilo de las presentadas en estas y otras rúbricas.
La rúbrica no es más que un organizador y ayuda memoria. No representa una modalidad novedosa ni original, salvo en lo que refiere al valor nada desdeñable del registro fácilmente recuperable.

Yo también elegiría la 416 antes que la 386 y agradezco infinitamente a Emilia por linkearlas en este foro para tenerlas a mano.

Para Tedesco, las políticas educativas deben superar la división entre lo “blando” y lo “duro” a través de la enseñanza de habilidades “sistémicas” que integren ambos aspectos en la formación. De acuerdo con el especialista, ese objetivo es alcanzable si se enseñan al menos dos capacidades: “La primera es la capacidad de abstracción, ya que vivimos en un contexto sobrecargado de informaciones. La segunda es pensar de forma sistémica, dada la complejidad de la realidad. Pensar de este modo significa integrar aspectos éticos con los conocimientos sociales, científicos y tecnológicos”.

fragmento extraído de la nota en http://www.oei.es/divulgacioncientifica/?Juan-Carlos-Tedesco-aconseja&utm_source=buffer&utm_campaign=Buffer&utm_content=bufferf97dc&utm_medium=twitter

Me parece muy valioso el aporte y necesario sobre todo para quienes practican la docencia  de las “duras”. El tema no es novedoso, pero siempre queda rezagado.

El artículo no profundiza más sobre la cuestión, más allá de la importante declaración sobre el costo de la invisibilización de los aspectos éticos en la formación en las disciplinas “duras”. Tal vez ése es un desafío que como docentes e investigadorixs debemos tomar….

Me cuesta mucho hacer estas tareas. Soy unx navegadorix irremediable y aunque mi liviandad irresponsable me mantiene sin canas (sostengo la misma frase trillada desde hace casi quince años) también me enfrenta a dificultades existenciales que no vienen al caso. Así es que no me cuesta nada dispersarme y conectar, pero siento que siempre podría hilar con buen sentido todos mis despistes y recorridos ¡si me concentrara lo suficiente a lo largo de un buen rato!

el asno de buridán Hace un buen tiempo leí a una de mis maestras de la cibereducación -a Silvia Andreoli en alguna otra actividad del CITEP- referirse a diferentes tipos de navegación. Creo que se refería a la navegación web, pero el concepto puede extenderse siempre a cualquier exploración cognitiva, sea fructífera o parásita. Usaba la idea de “surfers” y otra más que no puedo recordar, planteando una suerte de antagonismo. Me pregunto todo el tiempo si surfear la web me convierte inmediatamente en aprendiz superficial. Mi respuesta es que mis estrategias de navegación y las de comunicación e interacción me convierten en “superficial” pero más difícilmente en “aprendix”… ¿el diletantismo cotiza como forma de conocer, de comunicar si queremos -pese a todo- insertarnos en espacios académicos o de investigación reconocidos? Como todo, cada actitud tiene un límite (o muchos límites) que separan lo posible de lo desopilante en cada campo, en cada espacio simbólico que querramos habitar. Lo mismo podría decirse sobre el aprendizaje colaborativo, o eso tan impactante que se marca en la introducción a la semana 2: las comunidades de aprendizaje comparten trabajo y no necesariamente afinidades ideológicas, de intereses, o afectivas.

Pero creo que no siempre podemos insertando prescindiendo de (al menos) un deseo de empatía más allá de lo operativo. ¿a ustedes no les pasa? ¿o tal vez saben -eligen- disimular o suspender este tipo de ansiedades para poder avanzar en tareas que de otro modo serían demasiado frustrantes? A mi juicio, es un punto importante al pensar los escenarios de inspiración, interacción y creación colaborativa. Tal vez la mayoría pueda prescindir de lo afectivo -o simular prescindencia para concentrarse en cuestiones más valiosas, más pragmáticas, menos conflictivas. O tal vez estamos construyendo y avanzando a partir de silencios atávicos. Me viene a la memoria el momento en que me enteré que la violencia sexual es frecuentísima, y lo mucho que cuesta salirse de la culpe y sentirse “la única a la que le pasó”, y todos los procesos de disciplinamiento que este silenciamiento impone, aún cuando se devela que es una ocultación útil para sostener la legitimidad de una forma una tortura. Y aunque no pretendo comparar la violencia sexual con el desamparo en las redes de trabajo pretendidamente colaborativo, la imagen me sirve, me sumerge en la dimensión enorme del conflicto.

¿Habré contestado la consigna? ¿alguien entre las,los, lix participantes leerá esta entrada y le encontrará algún sentido.

No es esto lo que esperaba producir. Mi intención era analizar algunos artículos de Carlos Scolari sobre evolución y ecología de los hipermedia, pero me entretuve con esto. Los artículos de Scolari los compartí en el grupo en diigo, así que si alguien quiere reflexionar colectivamente…. ¡ahí está! (no sé hacer el link al artículo en diigo, pero enlaza al grupo y ahí buscan el articul)